jueves, 22 de enero de 2015

Daniel Geovany Neira Ríos promueve violencia de genero a través de calumnias, injurias y chismes de una tragedia pasional

El talante criminal psicopático del manipulador y nefasto ex-teniente DANIEL GEOVANY NEIRA RIOS de la Policía Nacional, destituido fulminantemente, procesado por varios delitos, entre ellos el homicidio de un adolescente en Cartagena, a quien hizo pasar como pandillero luego de descerrajarle un disparo en la cabeza en un enfrentamiento entre pandillas que se batían en una batalla a piedras y palos.
El estado colombiano terminó pagando $200.000.000 a la familia de la víctima inocente.
Ahora frente a la tragedia de tres miembros de la Policía ocurrrida en días pasados emite conjeturas en sus redes sociales en contra no solo de los miembros de la institución muertos, sino en contra de las mujeres como género, su cinismo y el ODIO VISCERAL por la Policía Nacional cruzó la línea de la libertad de eexpresión para convertirse en un delito de injurias, calumnias y falsos testimonios. 
Quien le pone freno a este desquiciado?




A través de un comunicado, la Policía informó esta noche la muerte del Mayor Ricardo Alberto Romero Sanabria, quien resultó herido en el tiroteo en la Dirección General de la Policía tras intentar salvar a la patrullera Martha Isabel Correa, quien también falleció en horas de la tarde por la gravedad de sus heridas. “Para la Policía es lamentable informar que en el Hospital Central acaba de morir el Mayor vinculado en los hechos presentados en la tarde de hoy en la Dirección General (…) El patrullero continúa en cuidados intensivos”. 
Minutos antes, se había conocido que el Mayor Romero había presentado un deterioro en su salud luego de ser intervenido quirúrgicamente por el balazo que recibió. 
 Por ahora, se conoce que el patrullero Manuel Bobadilla Pacheco, quien se disparó en la cabeza luego de causar el tiroteo, permanece en cuidados intensivos tras ser también operado. Su diagnóstico es reservado. 
Cabe recordar, que esta tarde la Policía confirmó la muerte de la patrullera Correa, quien fue herida por su novio el patrullero Pacheco, el cual le propinó tres disparos en su pecho y abdomen. 
Al parecer, el hecho ocurrió luego de que la pareja tuviera una fuerte discusión y el patrullero Manuel Bobadilla le disparara en repetidas ocasiones a su novia por lo que intervino el Mayor Romero, quien resultó también herido.
 El tiroteo se produjo en la oficina ubicada en el tercer piso del edificio oficial.